Llegando a Villa la Angostura, no pudimos dejar de admirar este lugar tanto como a la mayoría de los que ya recorrimos, esta es una ciudad muy prolijita y limpia, con mucho turismo y un lago disponible a cada uno de los que llegamos por suerte sin problemas mecánicos solo con sueño y paradas para admirar paisajes o para hacer baño… en Gendarmería como ya se viene repitiendo, nos esperaban en un hermoso lugar, aquí también nos reencontramos con los Peralta con quienes compartimos lo pasado sin ellos y escuchamos atentamente, por suerte todo bien, Pedrito nos contaba que en mar del plata al llevar a la gomería una rueda de la Toyota le preguntaban por el mapa, al escuchar, como nos ha pasado a lo largo de toda la ruta, esta gente se admiraba, tomando con mucha alegría la noticia que podemos ayudarnos, este señor termino por no cobrarle el arreglo de sus cubiertas…
Asado hecho por Pedrito mas charla y anécdotas compartidas y a dormir…
Al despertar tempranito ya los cinco autos juntos, nos dispusimos a salir camino, pero no estaríamos mucho tiempo unidos ya que Pedrito y Anibal se adelantaron por demoras del resto, yo encare primero en la chevy, detrás el Cura, acelere para alcanzarlos, pero nada, la ford a esta volando… ya medio asustado pegue la vuelta al encontrarme con el cura que iba, consultamos la ruta para saber que estábamos bien, no podía ser que no los alcanzáramos, y si, estábamos bien, pero de la ford y Anibal, nada, seguimos el cura y yo con la esperanza de alcanzarlos en Junín de los Andes, pero nada al llegar aquí buscamos una sombra pa la chevy y el fiat uno, al llamarle a pedro Pilar tentada nos contaba que pifiaron la ruta tomando por un camino que los llevaba al limite con chile, en muy mal estado con piedrones y huellones en los que parecían hundirse el ford a y el fiat 128… preguntaron a unos chicos, quienes les hicieron saber su error entre carcajadas… esperamos con Miguel (cura)…
Juan Carina, Nacho y Gonzalo, esperaban la ropa del lavadero en Villa la Angostura, ese día el tramo era hasta Junín de los andes, pero nos encontrábamos animados a seguir comiendo kilómetros, así que salimos a la ruta luego de intentar en vano encontrar una grasera en el pueblo un día domingo fue que nos hicimos a la ruta “desgrasados” esperando llegar a Zapala, así fue sin ningún tipo de inconvenientes mecánicos en ninguna de las naves, la chevy se adelanto llevando como copiloto a Gastón peralta quien además oficio de camarógrafo y fotógrafo, aquí no nos esperaban, pero como ya es un clásico en esta travesía pudimos hablar con el primer alferez Eduardo Augusto Jorge del escuadrón 33 de Zapala, provincia de Neuquén, quien por cinco años vivió en Ushuaia, el nos atendió con muchísima cortesía ofreciéndonos un excelente alojamiento, aquí el Cura arreglo el arranque de su Taunus, así que aún mas cosas en común, mano que va mano que viene charlamos inconvenientes de organización interna entre los integrantes, resolvimos pequeños problemas de convivencia que por suerte no llegan a nublar nuestro objetivo que es llegar a los chicos de La Quiaca… y a dormir…
lunes, 26 de enero de 2009
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